Hablar de obesidad no es hablar solo de peso, sino de salud. Existen diferentes tipos de obesidad, y cada uno responde de manera distinta a la alimentación.
Entre los más comunes encontramos:
Obesidad abdominal: relacionada con resistencia a la insulina y riesgo cardiovascular.
Obesidad generalizada: exceso de grasa corporal distribuida.
Obesidad metabólica: asociada a alteraciones hormonales.
Cada tipo tiene distintas consecuencias de la obesidad, como diabetes, hígado graso, inflamación crónica y fatiga constante.
Una estrategia efectiva no es una dieta extrema, sino una dieta equilibrada que ayude al cuerpo a recuperar su funcionamiento natural.
Alimentos clave:
Verduras ricas en fibra y micronutrientes
Proteínas suficientes para preservar masa muscular
Grasas buenas que regulan hormonas
Carbohidratos complejos en porciones adecuadas
En casos de obesidad abdominal, una dieta baja en carbohidratos o bien estructurada puede ser más efectiva que modas como la dieta de la piña o restricciones severas.
Muchas personas con obesidad presentan hígado graso. Aquí, una dieta para hígado graso enfocada en alimentos reales y sin ultraprocesados es fundamental para mejorar marcadores de salud.
La obesidad no se corrige con castigos, sino con constancia y estructura.
👉 Conoce los planes alimenticios de Manyar, diseñados para adaptarse a tu tipo de obesidad y ayudarte a recuperar tu salud paso a paso. Nosotros cocinamos por ti y te llevamos a tu casa u oficina tu desayuno, comida, cena y snacks. Escríbenos para más información.